La actual es una época signada por un marcado auge en el desarrollo de las tecnologías digitales de comunicación. En el ámbito político, del conocimiento general, del consumo o el entretenimiento, las nuevas tecnologías digitales desempeñan un papel de referencia dominante en el acontecer cotidiano.

Particularmente los últimos treinta años encuentran a las Ciencias Sociales en una etapa de redefinición de los objetos de estudio y las especificidades académicas. Dentro de esta nueva territorialización académica y profesional, los estudios sobre la relación de los sujetos con las tecnologías de la comunicación y la comunicación visual han ocupado un lugar superlativo, marcados por una constante inquietud en torno a la cuestión de su influencia, su impacto, su poder de determinación en los comportamientos y cosmovisiones ciudadanas, así como en la conformación de múltiples relatos que conviven en la sociedad del tercer milenio.

En un proceso concomitante marcado por las lógicas del “desarrollo” (en una era donde aún son grisáceos los pasajes de la ”modernidad”, tal cual la estudiábamos sobre finales del siglo anterior, hacia un estado nuevo impreciso llamado “pos/modernidad”) es claro que los conceptos de geografía, y territorio se han modificado, destacándose tres procesos que si los desconocemos nos encontraremos operando con categorías de análisis acotadas a un tiempo que pasó, a saber:

a. La separación de las poblaciones (etnias, agrupamientos) de sus territorios originales propios o de antepasados inmediatos, pautando fenómenos constantes de desterritorialización geográfica producto de los constantes y dinámicos movimientos migratorios del campo a la ciudad, de la ciudad a la “gran ciudad”, y de la “gran ciudad” a las ciudades cosmopolitas o metrópolis, pero no ya con las linealidad propia del desarrollo “moderno” en la dirección de ida, si no con movimiento de idas y vueltas en direcciones varias, generando fenómenos de “globalización” y “glocalización”.

b. Cierta constatación de que las culturas se han “independizado” de las condiciones de reproducción (material) social originales, organizándose en nuevas dinámicas de hibridación cultural, que pautan la relevancia de los “territorios mentales simbólicos” que se han desterritorializado de la geografía de origen, y obligan necesariamente a ampliar la idea original de territorio a una dimensión más semiótica-cualitativa. Así se torna operable una nueva acepción de territorio como un espacio simbólico (a diseñar o diseñado) con asentamiento empírico, donde ocurren comportamientos.

c. La confirmación de las consecuencias directas del desarrollo y uso de la tecnología digital con fines educativos y en la organización de la vida cotidiana, preferentemente pero no de modo exclusivo en las nuevas generaciones, invita a pensar rápidamente que estamos frente a un escenario conformador de pautas de comportamiento, sociabilidad y ciudadanía, que ocurre en un nuevo “territorio digital”, muy alejado de los manuales clásicos de la Geografía.

Proyectos

SIETU
Como se ha mencionado antes en este documento el IETU a través del DIGYC ha consolidado una serie de plataformas que se muestran como un base sólida y moderna para la gestión y utilización de información espacial. Podemos resumir los avances mencionados en la consolidación del Geoportal del Instituto y del Gestor de Mapas y Aplicaciones.
 
El establecimiento de estas capacidades en el IETU lo ponen a la par de otras instituciones referentes en la temática a nivel nacional e internacional. También suma a las tareas del DIGYC actividades constantes en el mantenimiento y actualización de las bases de datos de información geográfica. Esta característica fundamental implica invertir recursos materiales y humanos que aseguren la actualización continua de la base de datos, elemento fundamental para la fidelización de usuarios y de productores internos y externos.
 
 
Territorios Geográficos y Simbólicos
El objetivo específico es conocer, demarcar, los límites y fronteras imaginarios en términos de territorio, diseño, prácticas culturales, comunicación de los barrios de Montevideo y áreas urbanas del país, así como indagar procesos de poblamiento, usos de espacios públicos, signos y símbolos. 
 
 
Tribus Urbanas
El desarrollo histórico de la sociedad montevideana marca una connotada evolución en las conformaciones de agrupamientos juveniles que parte de una alta homogeneidad y permanencia en el tiempo, propia del siglo anterior, a una juventud del tercer milenio heterogénea, híbrida, organizada en múltiples relatos y cosmovisiones que aún no han despertado el interés estratégico del mundo académico en la construcción y desarrollo del concepto de comunidad interpretativa, conocido en su uso más coloquial y doméstico por una categoría sinonímica: “tribus urbanas”.
 
 
Acciones Urbanas en Ciudad Vieja
Se propone trabajar en la implementación de un sistema participativo de planificación de acciones y transformaciones urbanas, que tienda a construir propuestas codiseñadas y por tanto socialmente validadas para la puesta en práctica de dichas acciones. Para ello se entiende necesario el desarrollo de una serie de instancias de talleres con actores y agentes locales que permitan elaborar en el tiempo una base de acuerdos esenciales para la operativa. Dichos talleres contarán con un protocolo predefinido de etapas, procedimientos y tareas a realizar de manera de poder sistematizar productos y resultados.
 
 
Bordes Metropolitanos
Frente a la inminencia del censo 2023, nos enfrentamos a un desafío. Existe un desfase entre los relevamientos fotográficos realizados en 2018 por la IDE.uy y los datos provenientes del próximo censo. Dado que los bordes metropolitanos son dinámicos y experimentan cambios significativos, resulta necesario actualizar la información sobre el desarrollo de la mancha urbana.
 
La existencia de un dron de altas prestaciones perteneciente al IETU, brinda la capacidad de realizar vuelos de relevamiento sobre los bordes urbanos de la mancha metropolitana. Así mismo la disponibilidad de aplicaciones de inteligencia artificial como MAIIA, específicamente desarrolladas para el estudio urbano-territorial, la fotointerpretación de imágenes satelitales y fotos aéreas nos permiten realizar procesos de detección semiautomática de la mancha urbana, identificar patrones visuales característicos de zonas urbanas y distinguir entre zonas con diferentes características. Reemplazando el dibujo e interpretación manual, utilizada en los trabajos previos.