Recapitulación y desarrollo de la tematización 2 (Lógicas del proyecto)

RECORDATORIO: HUBO UN CAMBIO EN LOS DÍAS DE ENTREGA DE LAS RESEÑAS. LA RESEÑA DE LÓGICAS DEL PROYECTO SE ENTREGA EL 11 DE MAYO Y LA DE ESTUDIOS VISUALES EL 1º DE JUNIO.

Al comienzo de la clase, del 20 de abri, se hizo una recapitulación de la tematización 1. Se volvió particularmente al planteo de G. Vattimo para comprender un poco más que estaría diciendo en los textos presentados y como se articula con las nociones trabajadas en la tematización. Vattimo viene del dominio de la hermenéutica. Trabajo a Nietzsche y Heidegger, reflexionando en relación a la posmodernidad.

Primer texto de Vattimo

“Sólo si el ser no se piensa como fundamento y estabilidad de estructuras eternas, sino al contrario, como darse, como acontecimiento, con todas las implicaciones que esto comporta -ante todo un debilitamiento de base, porque como también dice Heidegger, el ser no es sino que acaece-, sólo en estas condiciones, la experiencia estética como heterotopía, multiplicación de la ornamentación, desfundamento del mundo, tanto en el sentido de su situación sobre un trasfondo, como en el sentido de una desautorización global propia, adquiere significado y puede convertirse en el tema de una reflexión teórica radical” . Váttimo. La sociedad transparente (1996: 171)

Este primer fragmento habla de la crisis del sujeto. El ser para Vattimo es ontológico, es previo al lenguaje. Decir ser no es lo mismo que decir sujeto, usuario, ser empírico. Desde esa concepción del ser, trato de identificar aquello por lo que es el mundo sin tratar de etiquetarlo, sin armar una categoría de ello. Trato de zafar de lo categórico e ir a algo existencial. Entonces para zafar de las estigmatizaciones e ir a algo más esencial es que vamos al ser. Este pensamiento tiene que ver con la línea filosófica pre-socrática. Los filósofos que siguen a Sócrates piensan de otra manera. Aristóteles definirá el hombre como animal racional o como animal social o político. Desde esa propuesta el ser no se lo piensa desde lo esencial sino desde la categorización gramatical, desde la lingüística. El hombres es el que domina el mundo, lo estructura y lo sistematiza.

Vattimo va al ser anterior a la posibilidad gramatical, va al ser como acontecimiento, como presencia en el acontecimiento. Ejemplo: Cuando Heidegger hacía sus caminatas en la Selva Negra había un encuentro con esa presencia importante del monte. Es una experiencia del acontecimiento. Otro ejemplo: cuando voy a Valizas y me encuentro con ese cielo magnífico, y no tengo la necesidad de explicar ni nombrar las constelaciones, me encuentro con eso que acontece. Suspendo la explicación y me entrego al acontecimiento.

En el acontecimiento hay un debilitamiento de base, el ser acaece, ocurre. Es en esas condiciones que la experiencia estética se puede dar.

En esto de la estetización del mundo vivimos experiencias, caracterizando a la experiencia como estética. Suponemos el mundo como experiencia a través de la estética y ahí se abre un mundo.

Cuando Vattimo habla de la heterotopía lo hace en el sentido de otros posibles lugares. Por ejemplo: el lugar donde se da el carnaval en el Barrio Palermo y Barrio Sur. En febrero se produce otro lugar diferente al cotidiano. Son otros alojamientos que nos sacan de ciertas estructuras.

En cuanto al desfundamento del mundo lo plantea en relación a la sobrerecarga de sentidos.

Vattimo nos plantea que el ser puede ser acontecimiento si vamos a un encuentro diferente, no de las estabilidades, de los roles y las configuraciones determinadas.

Aparecen diferentes lógicas que hacen al mundo, lógicas del mercado, lógicas de lo político. Por ejemplo esas manifestaciones que hacen uso de la imagen para vender o esos movimientos queer o gays que reclaman sus derechos.

Hay un acercamiento a la complejidad de lo que vivimos en el mundo en relación a lo estetización del mundo, a la producción de imagen. El logo de Antel que quiere irrumpir como algo atractivo pero sin embargo el que lo ve lo cuestiona.


Segundo texto de Vattimo

“Gran parte del malestar y de la sensación de crisis que, creo, se advierten en el mundo del arte, parece estar ligada justamente a este fenómeno de estetización. Habiendo perdido sus límites -que las confinaban en el mundo de las puras imágenes, sin relación alguna con lo “real”- el arte y la experiencia estética han perdido, también su definición”. Vattimo. “El museo y la experiencia del arte en la posmodernidad”. (Ravera, 1998,102)

Este segundo texto está relacionado con la crisis de la modernidad en el mundo del arte ligado a la estetización del mundo. La estética deja de ser solamente del mundo del arte. Se produce una crisis del arte cuando sus elementos empiezan a difuminarse. El arte y la experiencia estética han perdido la definición que venían teniendo. Cuando esos elementos estéticos se vuelcan a la sociedad no solo aparece el crítico de arte, sino se empieza a producir otros territorios que piensa lo visual y la imagen, por ejemplo los Estudios Visuales o Cultura Visual. Cuando lo estético estaba en el arte no se podía pensar lo estético en lo social.

Los diseñadores están delimitados por todo un reservorio visual, repertorios visibles cotidianos, que podemos pensar en el nivel de la interpretación. Son mediadores de eso que circula a nivel de la imagen y esos encargos.

A esta relectura de los textos de Vattimo le podemos dar una vuelta de tuerca más si podemos comprender ese vuelque de lo estético en lo cotidiano. Si vamos a ciertos eventos más contemporáneos como es la envoltura del parlamento alemán, realizada por el matrimonio de artistas Christo y Jeanne Claude en el año 1995, vemos que aparece una tensión entre lo estético y lo artístico. Lo estético habita en lo cotidiano, haciéndose público el acontecimiento. Hay una fuga del sentido que hace que la gente se ubique en ese lugar otro, que tiene que ver con lo estético. Se produce una experiencia estética del orden de la irrupción.

Trajimos una fotografía de Louise Bourgeois con su Fillette (1968), realizada por Robert Mapplethorpe en 1982. ¿Cuál es la obra? La fotografía hecha por el fotógrafo, artista reconocido, o la artista con su obra.

Por otro lado mostramos una foto de una instalación que realizó Boltanski , “Flying books”, en el espacio que fuera la sala central de lectura del edificio de la ex Biblioteca Nacional, para homenajear a Borges, suspendiendo aproximadamente 500 libros. Irrumpe un acontecimiento. Los libros no están en el lugar donde se acostumbra a encontrar los libros. Nos podemos preguntar ¿es arte? ¿no es arte?, pero sin embargo es arte.

Se trajo también el ejemplo de Lanzarini, artista uruguayo que realizó una intervención en el monumento a Aparicio Saravia, que implicó colgarle huesos y un cartel que rezaba ‘los caballos de la patria como buenos caballos cagadores tienen olor a podrido’. Fue procesado. Para el juez eso era del orden del vandalismo. Sin embargo para otros era arte porque estaba armado como proyecto de arte, su intervención estaba inscripta en la zona de arte, en donde contemplaba no romper ni ensuciar la estatuaria.

Hoy si nos corremos de esos lugares de arte también podemos tener una experiencia de índole artística, estética.

En el semestre pasado hicimos un recorrido de los discursos sobre la cuestión de lo estético para pensar el diseño, en los S XVIII-XIX, buscando conectar esos dos territorios complejos. En el siglo XVIII se puede identificar un gran movimiento de la subjetividad. Se produce la Querella entre antiguos y modernos que trae aparejado el proyecto moderno, la idea de progreso y superación histórica en pos de una humanidad feliz. Hay un nuevo dominio y es sobre las sensaciones de los sujetos. Se hace un hueco en donde aparece un dominio de saber, que es la estética. Y es Baumgarten el primero que visiblemente traza un dominio, un campo de conocimiento en relación a la estética. La estética como rama filosófica, que se ocupa del conocimiento sensible o estético. Se produce una disociación explícita entre lo sensible y lo cognitivo, lo bello y lo útil. Se le da un nuevo significado a la sensibilidad que lo hace diferente a lo cognitivo.

En ese momento aparece el fenómeno de la autonomía del arte con consistencia institucional (salones, la crítica y el público) En lo que se relaciona con historia del arte aparece Winckelmann con una idea histórica que es lineal. Ver el pasado te permite proyectarte hacia un arte futuro, mejor. Por otro lado la estética aparece como un proyecto emancipador. Y la capacidad educativa de la experiencia permite el desarrollo de facultades humanas para ser mejor. Se percibe una reestructuración a través de lo estético. Se puede ser mejor, más bueno. Hay obligaciones morales para que se de el proceso emancipatorio, civilizatorio, para hacer un mundo mejor. Se discrimina el diseño del paisaje y los objetos de uso cotidiano a partir de asignarles funciones moralizantes. Pensemos en la propuesta Ruskin y Morris, que incluye esa implicación de lo estético, donde conciben que los objetos hacen diferente la vida de todos los días. No es lo cognitivo pero sin embargo puede armonizar y educar la percepción. Se busca hacer el espacio más amable. Pensemos toda la reforma urbanística de Paris realizada a partir de mediados del siglo XIX.

A finales del siglo XVIII y en la primera mitad del siglo XIX, con lo que se ha dado a conocer como Romanticismo, lo estético deja lo cognitivo y pasa a lo emocional, el sentimiento y lo sensorial. Hay una fusión de lo estético con lo cotidiano. Arte y vida no están separados.

Podemos ver también a los dandy que aparecen con otras «forma de ser» estética. Un arreglo personal diferente.

Según Ana Calvera en ese recorrido discursivo que hemos visto del S. XVIII aparece un discurso fundante del diseño y que es: “El diseño contribuye activamente y se hace cargo de la mejora estética del mundo contemporáneo tornándolo un medio más habitable y un paisaje que satisfaga y cultive lo más humano de las personas.” Se piensa al diseño en la dimensión de lo ético cuidando al otro y contribuyendo a hacerlo mejor. Y eso llega al hoy.

Entonces vimos una genealogía posible de cómo llegamos a ciertos enunciados que tienen que ver con la estetización del mundo, con como lo estético se vuelca a lo cotidiano y empieza a anidar en otros lugares: el diseño.

Siguiendo, Calvera presenta una antigua utopía del diseño que tiene que ver con la transmutación del diseño en buena forma, en buen diseño, abriendo a una estética de la mercancía. La buena forma está relacionado a una manera de producir el objeto para que a través de ella nosotros podamos percibir claramente que eso funciona. De alguna manera el diseño toma el discurso de la buena forma saliendo del lugar de lo bello para acceder a la colocación del producto en un mercado diferenciado, en esto del capitalismo y sus devenires. Y acá retomamos una noción de funcionalismo de Muthesis (a fines del S.XIX) que lo define como la perfecta y pura utilidad: muebles prácticos sin adornos y con formas simples, cómodas para las ama de casa, los edificios u objetos de uso exhibirán la pulcra elegancia que nace de la adecuación a la función y de la concisa sobriedad. Eso es un discurso de lo estético.

Después de ese recorrido por lo discursivo en relación a lo estético y al diseño pasamos a ver algunas definiciones provisionales del diseño que el curso propone:

– Un discurso epocal y complejo; emergente de las prácticas sociales históricas y una alianza saber-poder.

– Circunscrito en un dominio de saber, el proyectual del diseño.

– El dominio proyectual no es neutral, forma parte de la racionalidad política y económica.

En la producción de un objeto hay un saber implicado, hay una ideología implicada, hay una cuestión ética, de pensar para un otro, para que los “usuarios” le encuentren sentido a lo que hago.

El dominio de lo proyectual no es neutral, forma parte de la racionalidad política y económica porque hay una intencionalidad de mejorar ese objeto para poder venderlo. Se diseña para la polis, para los que viven en la ciudad. Pero sin embargo esas imágenes que produzco pueden estigmatizar al otro: el cuerpo desnudo asociado a un objeto-mercancía, los colores de los objetos que asignan el objeto que le corresponde según el género, juegos con ideas y valores que hablan de cierta forma de habitar la ciudad. Hay una representación del otro cuando este otro tiene otras prácticas, cuando están jugando otros factores. ¿Fortalecemos los estigmas o abrimos a otros desvíos que salgan de esas moralidades?

Tematización 2: Lógicas Proyectuales

Vamos a trabajar algunos autores para pensar lo proyectual del diseño, de cómo lo proyectual se produce como dominio de saber.

Vamos a tomar por tanto para desarrollar esta tematización la propuesta de Bonsiepe (condición proyectual) y la propuesta de Roberto Fernández (lógicas del proyecto)

Bonsiepe (diseñador) nos trae la idea de lo proyectual como dominio, contextualizándolo: el discurso proyectual es propio de los años 50 -atravesado por el sentido de la productividad, la racionalización y la standarización- en un contexto de post guerra donde están presente la demanda de bienes, la producción industrial en serie, un modelo fordista y la proyectación como dominio autónomo. Bonsiepe encuentra que en ese momento se produce una inflexión y es que lo que antes se interpretaba como civilización industrial aparece como manifestación cultural. La mercancía empieza a tener otros atributos. En ese sentido de producción de dominio proyectual aparece una herramienta -que lo sustenta como saber- que es una didáctica proyectual que plantea la metodología como un objeto de saber. Es el gran problema de la didáctica en diseño, pues enseñar a producir un objeto (que organiza un modo de hacer) implica la enseñanza de una metodología. En los años 50 aparece también una extensión de la gráfica a la comunicación visual, apareciendo como un dominio que está en gran tensión con lo gráfico. Y no debemos de dejar de recordar la mirada pragmática que se instala a nivel tecnológico en los polos de producción para producir mejores objetos. Eso pragmático produce un sentido de lo que es el proyecto a nivel instrumental.

Lógicas del Proyecto (Roberto Fernández)

Vamos a pensar el proyecto desde una perspectiva más amplia, que tiene que ver con el entramado discursivo del proyecto produciendo prácticas de diseño, produciendo diseñadores. Se opera con formas de proyectar ya aprendidas. Hay muchas prácticas posibles de lo proyectual. Por eso traemos la propuesta de Fernández pues lo que hace es cartografiar los enunciados del proyecto en Arquitectura. Hace un mapeamiento de proyectos, apareciendo diferentes formas de proyectar que se dan en lo contemporáneo, atravesados por lo económico.

Hay un ámbito de validación de las formas de proyectar. Hay acuerdos sociales, hábitos, ideologías que las sostienen. Por eso es importante re-visitarlas. Los diseñadores dan cuenta de las ideologías, de los marcos teóricos y las referencias que sustentan esos modos de proyectar que llevamos a la práctica. Sucede de que en mucho casos lo que que se hace es muy diferente al discurso que el proyecto trata de sostener.

Fernández pasa de ver la arquitectura como un campo autónomo disciplinar a verla como lógicas que van desarrollando ciertos discursos sobre la misma. El puede dar cuenta de ciertos modos discursivos por lo que aparecen ciertos productos de proyecto, llegando a plantear que ciertas vertientes que hablan del capitalismo (en esta fase capitalista o en estos modos de comprender lo económico, lo cultural y lo espiritual hoy) atrapan el pensamiento y lo llevan a cierto modo de desplegarse. A esto se le llama el capitalismo cognitivo.

Entonces define la lógica proyectual «como una práctica intelectual regida por un estatus lógico que configura un discurso y establece una praxis discursiva a través de una voluntad de sentido.»

El hacer un mapa le posibilita ver ese pasaje de la heterenomía moderna de la utilidad a la heteronomía postmoderna de la significación, y arma una tabla donde puede dar cuenta de esas lógicas del proyecto dentro de tres grandes temas que son la comunicación, la sustentabilidad y la productividad. Arma un cuadro posible (como ordenamientos que pueden migrar) donde aparecen dos ejes que son tema y proceso y que tiene que ver con como se produce el proyecto.

A-Vamos a empezar con la autonomía disciplinar, tradición propia de la disciplina. Está relacionado con las lógicas analógicas. Hay dos modos dentro de esta lógica: la tipológica y la analítica.

La tipológica está relacionada con la técnica, el cálculo y lo científico. Es un proyecto que se basa en la forma y la función. Yo hago algo y eso tiene que servir para algo. Se necesita un suelo donde colocar módulos, que se ordenan y producen una forma constructiva. Ejemplo Gigon & Guyer/ Zurich.

En cuanto a la lógica analítica son esos proyectos que desmantelan lo tipológico y hacen aparecer lo textual. Se trajo el ejemplo de Mac Ministore (1992) es un espaco limpio que sigue la función. Hay una exacerbación del análisis, una multiplicación de las combinatorias, una aleatoriedad de resultados, una transliteralidad (obsesión por la analítica). Otro ejemplo de las lógica analítica es el museo de la memoria de Libeskind. Está haciendo literal un contenido que lo lleva a esa forma. Deconstruye la forma del museo a través de un edificio que marca una circulación por el edifico para dar cuenta del holocausto. Diseño que concretiza esa experiencia en la persona que se acerca, y que se relaciona a una experiencia drástica, de la crueldad. Una ambiente con luz mínima, raíles de trenes, etc.

B- Otra lógica de producción de proyecto es la que tiene que ver con la comunicación. Aparece desde dos costados: desde la forma o desde el discurso.

En lo que tiene que ver con la forma (por mimesis, por representación) viene desde un costado que tiene que ver más con lo neo-barroco. Lo más representativo es la construcción del arquitecto Frank Ghery: el Museo Guggenheim de Bilbao. La pregunta que nos aparece frente a la propuesta de Ghery es como llevar esa forma que experimenta en su mesa a proyectarla en una construcción que se pueda sostener. Se inventaron tecnologías para escanear tridimensionalmente. Otra forma de proyectar. Lo real se produce como envolvente. Le interesa que se tenga otro discurso a través de la forma. Produzco un objeto único, irreplicable.

En relación al discurso el proyecto tiene que poder comunicar. El sentido de lo social descansa en esta lógica de comunicación. La forma de producirlo está diciendo de que se trata. Lo que muestra la imagen es lo que se está vendiendo. Hay una literalidad. Entonces el sentido de la construcción es que soporte el signo. Tenemos por ejemplo a Venturi con toda una estética particular que se relaciona a estos otros encuentros con el discurso del pop, donde también hay una gran crítica de la forma de vivir de ese momento, a través de lo irónico.

C- La tercera lógica de proyecto o megatema se sostiene en la sustentabilidad. Tiene que ver con que eso pueda producirse en ese lugar y pueda mantenerse. Para eso habría que hacer un paneo del lugar antes de instalar la cosa. Lo sustentable tiene que ver con lo social, pero también con lo económico, lo ecológico. Perdura en el tiempo porque los recursos están ahí.

Aparecen dos modos dentro de esta lógica: la que tiene que ver con la estructura y la que tiene que ver con el evento.

Vimos como ejemplo de la lógica de la estructura a Moneo que hizo el ayuntamiento de Logroño (1981). Lo que hizo es ver la estructura significativa del lugar donde iba a emplazar algo que tenía que ser sustentable. Se investiga las formas esenciales del entorno para no producir ruido en la ciudad, con ese nuevo proyecto arquitectónico. Y eso es un crecimiento que se acompasa con la vida de los que están cuidando el lugar. En la lógica fenomenológica de la estructura se va de lo real a lo arquetípico. Tratan de irrumpir en un lugar sin producir rechazo. Tomo en cuenta la subjetividad del territorio.

La otra propuesta que está basada en la sustentabilidad es la del evento (del acontecimiento). La lógica del evento incluye a la comunidad para el proyecto. Acá se juegan modos de producir proyectos. Cuando nosotros decimos que se juega la mirada en el acontecimiento o esa proyección en la estructura estamos hablando desde el lugar de lo comunicativo. Vimos el ejemplo de Cedric Price. Construye dialogando con el espacio. Piensa en como habita el encargo con respecto a ese entorno. Que colocar para que crezca en ese entorno, que conviva con otros signos. Esta lógica fenomenológica tiene que ver con un encuentro con el fenómeno, el proyecto se convierte en evento, donde juega la temporalidad y lo histórico.

D- Por último tenemos la lógica o megatema de la productividad que se relaciona (desde lo tecnológico) con dos acepciones: la producción y el contexto.

En cuanto a la producción está relacionado a algunos discursos que tiene que ver con lo productivo. Lo tecnológico ligado a la producción. (Ejemplo Hi tech). Siempre desde un discurso de la alta tecnología. Es la retórica del proyecto donde pienso en el avance, los costos, etc.

La otra lógica se basa en el contexto. Lo tecnológico se integra de otro modo. Hay una etapa de razonamiento deductivo, que busca la simplificación, el uso de ciertos materiales. Esto tiene que ver con pensar narrativamente lo que voy a proyectar. Usamos como ejemplo el trabajo de Pawson donde aparece una forma de hacer, en donde a partir de una metodología hace todo un trabajo textual para una producción, que tiene que ver hasta con una meditación. Busca producir encuentros. Hay un gran interés por lo sígnico.

En relación a las lógicas del proyecto desarrolladas surge como pregunta, para que la pensemos: ¿cuáles son las lógicas proyectuales que están operando en sus prácticas proyectuales? Sería interesante poder ver las formas de proyectar en este mundo y como van cambiando, y como se articulan con lo estético.

Textos digitalizados para tematización «Lógicas del proyecto»:

interfase-bonsiepe

Lógicas-del-proyecto-Roberto-Fernández

Publicado por | 25 de abril de 2015 - 22:32 | Actualizado: 28 de marzo de 2016 - 13:52 | PDF

Deja una respuesta

Debes identificarte para comentar.