Clase 1 Estetización de la vida cotidiana (Parte 1)

En la clase del 25/3, en el marco del fenómeno de la estetización de la vida cotidiana, presentamos una genealogía del discurso estético en el diseño, de modo de conectar esos dos territorios complejos.

Anna Calvera, a partir de lo que plantean las leyes españolas, en torno al diseño y a lo estético, se interroga “si diseñar se reduce exclusivamente al papel de resolver innovadoramente las formas para mejorar las apariencias en pos de un efecto estético” y si lo estético es algo que se pueda añadir superficialmente a los objetos y grafismos como si se tratara de dar una mano de pintura.

Tanto el diseño como la estética se enfrentan al problema de que son definidos como simples operaciones de maquillaje, de cosmética. Así, Calvera encuentra cierto paralelismo entre los discursos del diseño y la estética. Por un lado, “el diseño lucha por demostrar que no es un mero ornamento, ese acabado estético de los objetos que les permite insertarse en el mercado”; y por otro lado la afirmación de la estética por demostrar “la importancia de la calidad y la densidad cultural de las obras de arte para el desarrollo de lo humano y de las formas de cultura de la humanidad”.

De este modo, con el interés de encontrar conexiones entre el diseño y lo estético, partimos a la búsqueda de las proveniencias (o procedencias) discursivas en torno a esos dos territorios.

El recorrido comenzó en el siglo XVIII, que es el momento en que se genera un espacio de saber que antes no existía. Se lo empieza a sistematizar y a conformarlo como un corpus, con sus métodos. Hay una gran torsión discursiva en el pasaje del Renacimiento a la Ilustración en el campo de las prácticas del arte. Se puede identificar una querella entre antiguos y modernos que trae aparejada una nueva concepción que tiene que ver con sentirse mejor que los anteriores y con la posibilidad de proyectarse al futuro (el progreso y bienestar). Es el momento donde aparece claramente definido el proyecto moderno, la idea de progreso y superación histórica en post de una humanidad feliz. Es el momento de la Ilustración, que funda Kant, y que se relaciona con que el hombre se siente moderno. Hay un nuevo dominio y es sobre las sensaciones de los sujetos. Eso sería lo estético: una forma de dominar la existencia, el ser. El ser estético está relacionado con lo bello. Es ahí que se funda el primer binomio: lo sensible vs lo racional.

En este derrotero aparece lo potencial de lo estético y el proyecto moderno: lo estético relacionado con lo moral. El sujeto podía ser dueño de sí, de su mundo interno, de sus sensaciones y emociones. Llega a lo externo a través de los sentidos, desarrollando una facultad, una moral. Es un modo de vida a nivel de lo social, lo económico, lo espiritual. La imagen de la pintura “La carrera del libertino” de Hogarth (1735) muestra como ciertos ambientes llevaban al humano al empeoramiento. Vemos como el discurso estético está dirigido a la dimensión del discurso moral. Está la posibilidad de que el individuo pueda salirse del camino.

Lo estético se relaciona con esa posibilidad de dominar lo interno. Así lo interesante de lo estético en esa episteme moderna es el dominio de sujeto por el sujeto mismo. Es el proyecto emancipador de la modernidad. El sujeto puede ser mejor, logrando una facultad, una moral. Es través de lo estético, de lo bello, que se puede llegar a ser bueno. A través de la sensación se puede llegar a la armonía de las cosas y armonizarse.

Aparece el concepto de policía desde el lugar de la moral: tenés que vestirte mejor, tenés que portarte mejor. Así el papel emancipador está relacionado con el gusto, con la elección de ciertos objetos de uso. También la experiencia a través de lo estético tiene su capacidad educativa. Se produce algo cuando se produce el sujeto estético sensible a las obras de arte. Hay algo en el sujeto que abre al aspecto educativo de lo sensible.

Vimos una foto del jardín de Versalles para pensar esa cuestión de que con la contemplación de algo bello, armonioso, te sentís mejor.

Es en ese momento que aparece el fenómeno de la autonomía del arte con consistencia institucional (salones, la crítica y el público) En lo que se relaciona con historia del arte aparece con Winckelmann una idea histórica que es lineal. Ver el pasado te permite proyectarte hacia un arte futuro, mejor. Por otro lado la estética aparece como un proyecto emancipador. Y la capacidad educativa de la experiencia permite el desarrollo de facultades humanas para ser mejor.

Algunos enunciados que tienen que ver con lo estético en la Ilustración:

-Mendelssohn (1729-1786): En las reglas de la belleza, el genio necesita de la sensibilidad. Encontramos cierta lógica de un discurso: conocernos a través de la belleza.

-Una estética que produce desde lo idealista. La experiencia estética está referida a la contemplación de la obra de arte, de lo bello. Lo que veo es la apariencia de una idea. Eso es platónico, me conecto con el mundo de las ideas. La obra se engancha a lo ideal. A través de la forma contemplamos la belleza -que nos refiere a un ideal- el sujeto (el público) puede liberarse, emanciparse.

– En relación a lo filosófico, Baumgarten traza un dominio, un campo de conocimiento en relación a la estética. La estética como rama filosófica, que se ocupa del conocimiento sensible o estético. Se produce una disociación explícita entre lo sensible y lo cognitivo, lo bello y lo útil. Lo estético tiene que ver con la percepción, ligado al mundo de las ideas. La experiencia estética es el encuentro con lo bello para ser mejor.

-Otro discurso es el empirista, que es el brazo opuesto al idealista. Ponían el foco en lo estético del objeto. A través de la experiencia me relaciono con el objeto y me impacta buenamente. Aparecen los diseños de paisaje, de vestimenta (los atuendos). Eso mejora a los demás. Hay una humanización a partir del arte (goce y fruición de lo bello) y que tiene que ver con el concepto de civilización. Es en la teoría empirista que aparece la cuestión de dominar lo estético a través del control del gusto. Enlazado con eso aparece lo moral como una forma de vivir. Se incorpora lo estético a lo político.

-Bozal plantea que el siglo XVIII no se puso de acuerdo. Luego fue sistematizado. Hay algo de lo humano relacionado a lo bello y no todos desarrollan esta capacidad. Hay cosas indominables. La imaginación tiene un lugar protagónico y se relaciona con el gusto, la facultad y la moral.

-Con respecto a lo académico, a partir de una imagen de El juramento de los Horacios (1784) de Louis David, podemos ver que en la academia está la norma, están las reglas para producir lo bello y así producir impactos en los comunes y hacerlos mejores. Hay una forma mejor de producir la obra. Se generan estructuras para la mejora del artista nacional, ligado al Estado Nación. Formas de componer que afectan mejor.

En el S XIX también nos encontramos con otro discurso: lo bello como enlace entre la vida y el arte, y el hombre mediando (Ejemplo Gaspar Friedrich “El viajero contemplando un mar de nubes”, 1818).

En la Balsa de la medusa de Gericault (1818) se ve la crisis de la modernidad: el pasaje de la luz (junto a lo racional, del progreso, del contrato social que es propio de la Ilustración) a lo oscuro (lo lúgubre).

En la pintura “La tormenta de nieve” de Turner (1842) no hay más canon. Se produce una dislocación en el público que habitúa mirar pinturas.

Pdf clase

clase 1 eyd 2 2019

Textos

Anna Calvera, De lo bello de las cosas

BOZAL-Valeriano.-Los-orígenes-de-la-estética-moderna (a)

Arqueología-de-lo-moderno-F.-Menna-2

 

Publicado por | 27 de marzo de 2019 - 01:17 | Actualizado: 31 de marzo de 2019 - 23:20 | PDF

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