Clase 6: El mundo moderno. El mundo como imagen (y sujeto)

En relación al mundo moderno se trabajó sobre el texto de M. Heidegger, La época de la imagen del mundo, texto sobre el que se les propuso realizar una reseña. Dicho texto corresponde a una conferencia que pronunció en 1938, en Friburgo de Brisgovia (Alemania) que tenía por título “La fundamentación de la moderna imagen del mundo por la metafísica”. La idea que se propuso es “ensuciarse las manos” con los conceptos que plantea y problematiza Heidegger en dicho texto y ver que de eso podemos traer al DCV, a lo artístico y a la comunicación.

En un comienzo se presentan dos párrafos de interés y luego se traen supuestos y comentarios (en cursiva e itálica) acerca de lo que nos estaría diciendo con eso, en clave de comprender de que va el texto.

Los párrafos son que “El fundamento metafísico de una época rige las manifestaciones específicas de una época” y “De la reflexión sobre la especificidad de una época se conoce el fundamento metafísico”. Hay una cierta idea de metafísica y de reflexión. Se está planteando que en una determinada época hay ciertas manifestaciones culturales (en términos generales) en las que aparece cierta forma de entender la verdad y el mundo. Y se está hablando de que la reflexión de los supuestos, de las creencias, de las prácticas discursivas, y su idea del sentido, nos lleva a encontrarnos con determinadas maneras de producir arte, ciencia y diseño. Reflexiono sobre lo que caracteriza al arte, la ciencia y el diseño.

La reflexión también va a los fines. Que entienden por fines? Los estudiantes plantean: Causas, objetivos, a donde se quiere llegar, motivos. Reflexionar sobre los fines está vinculado con preguntarnos acerca de que pasa con esas maneras de hacer arte, ciencia y diseño. Tendría que ver con el porqué y el para qué “hacer” de cierta manera arte, ciencia y diseño. Sabemos igual que explícitamente no siempre se dice o se sabe para que se hace algo y de cierta manera. Aparecen entonces ciertas prácticas y maneras de hacer en cierta época. La reflexión pasaría por identificar el porqué y el para qué.

A esas maneras de hacer arte, ciencia y diseño les subyace ciertos sustratos que las dirige, orienta y les da sentido. Cuando Heidegger pregunta “¿Que concepción del ente y que interpretación de la verdad están en la base de la modernidad? se está preguntando por la concepción de mundo y de verdad que subyace en la modernidad. De que manera se piensa ese mundo moderno con su Verdad. Podemos encontrar que hay ciertos rasgos esenciales de esa época moderna: la ciencia, la técnica mecanizada, la estetización del arte, la culturización del obrar humano, el desdiosamiento o la desdivinización del mundo. En la Edad Moderna se encuentra una forma de producción maquínica, enganchada con un proyecto, métodos y técnicas que trae la ciencia, una concepción de la práctica humana, de lo bueno y lo malo (lo moral), el proceso que introduce al arte en el horizonte de la estética, la pregunta por la existencia de dioses, etc.

Se desarrolló uno de esos rasgos (la ciencia) a partir de preguntar en que estriba la esencia de la ciencia moderna. Elegir desarrollar esta pregunta, que es la pregunta por los fundamentos de la edad moderna, es estratégico pues la respuesta a dicha pregunta nos estaría de alguna manera respondiendo a la pregunta que nos hacíamos anteriormente en relación a que concepción de ente y de verdad estaría subyaciendo en la base de la modernidad, y que es la que vertebra el texto.

Vamos a prensar en relación a la ciencia, su territorio, su producción y su proyección al mundo para ver que sería lo que la fundamentaría, recordando que lo que fundamenta a la ciencia sería también lo que fundamente a los demás rasgos esenciales de la modernidad. La respuesta de Heidegger es que la ciencia se vuelve investigación. La investigación aparece como un proceder anticipador, como un recorrido en donde yo puedo planear algo para lograr en un futuro una realización que pueda ser confirmada (apareciendo cambios en la cuestión de lo temporal).

Partimos de que no siempre se hizo ciencia de la misma manera. Para los renacentistas y los griegos ciencia era otra cosa. En la época moderna los rasgos de la ciencia son el proyecto (se organiza a través de él), el rigor (un aprendizaje de aptitudes y actitudes en relación a lo que voy a hacer), la ley y el experimento (como forma de limitar y dar sustento a lo que es la investigación), la empresa (el modo en que se organiza la investigación), la institución (como marco de esa empresa) y el método (lo que fundamenta en torno a la verdad). La ciencia como institución se basa en un método que está por encima de la cosa. El binomio sujeto-objeto aparece en esta mentalidad moderna.

En ese sentido “El conocimiento como investigación pide cuenta y razón al ente para que diga cómo y hasta qué punto puede ser puesto a disposición del representar” . La investigación se pregunta por el modo y los límites en que se dispone el mundo para la representación. Así la investigación está dirigida por dos preguntas ¿Como puede ser representado el ente?, y ¿Cual es el límite de la representación del ente?. Para poder comprender el modo y los límites en que el mundo se pone a disposición del representar es que trajimos a Alexandre Koyré, filósofo e historiador de la ciencia francés, de origen ruso. Traer alguna noción de el mismo nos va a ayudar a entender como los científicos pensaron la tarea de la ciencia moderna.

El mismo plantea “El proceso del cual salió la física clásica [moderna] consiste en un esfuerzo para racionalizar, o dicho de otra manera, para geometrizar el espacio y matematizar las leyes de la naturaleza. A decir verdad, se trata del mismo esfuerzo, pues geometrizar el espacio no quiere decir otra cosa que aplicar al movimiento leyes geométricas.” Nos acercamos a lo que es el movimiento. Para entenderlo se usa la geometría. El fluir y devenir del mundo de Heráclito (S VI y V a, C.) se podía medir en la época moderna través de la matemática. A partir de ciertas fórmulas y dibujos geométricos se puede entender y explicar el movimiento. La ciencia moderna entre otras cosas se dedicó a matematizar el mundo.

A continuación se mostró una imagen y se pregunto que parecería estar mostrando esa imagen. Los estudiantes dicen: una investigación biológica. Clasificaciones de cierto tipo. Se muestran las partes de un bicho. Una clasificación de sus elementos, de las constantes y de las variables.

Parecería que hay una manera de estudiar la naturaleza, clasificando sus elementos, desglosando y nombrando sus elementos. Foucault investigó en relación a como es que emerge la episteme clásica (moderna). El encuentra que lo que la hace posible es el conocimiento del orden, recurriendo a la mathesis (vinculada a la matemática) cuyo método es el álgebra, constituyendo taxonomías y un sistema de signos para que podemos entender el mundo más fácilmente. Ese ordenamiento me sirve para entender y explicar el mundo, pero también para mantener el control del mundo. Correlación entre orden y control, entre orden y comprensión de la realidad a través de clasificaciones, signos y símbolos. La tarea no era solo salir a buscar bichitos y hacer anotaciones en una libreta sobre ellos. Era encontrar sus diferencias y semejanzas. Era nombrarlos, clasificarlos, armar sistemas de palabras. Era ordenar lo captado y clasificar cada uno de sus elementos. Había entonces un representar explicativo a través de la modelización matemática y una clasificación sígnica (“sistema de signos”) del ente”, una manera de ser representado.

Así Koyré nos muestra como se investiga el mundo en la modernidad a través de las representaciones matemáticas y Foucault nos muestra de esa modernidad el ordenamiento del mundo a través de la matemática y de una clasificación de los diferentes reinos. Dichos autores colaboran para comprender como es que podría haber pensado Heidegger la manera de representación del mundo en la época moderna.

Las nociones hasta ahora abordadas nos posibilitan poder comprender que sería esto de la época de la imagen del mundo que plantea Heidegger. El mundo moderno se entiende formando parte de una imagen. El mundo es representación de un determinado tipo. Los movimientos del mundo, su fluidez, son representados matemáticamente y clasificados, agregaría Foucault. Esa es la novedad del mundo moderno. Heidegger dice que “El mundo moderno es el que se piensa a sí mismo como imagen: una representación sistemática, modelizada a través de cálculos, de sí mismo”. Un pre-calcular el ente que tiene que ver con el proyectar el estado futuro de la naturaleza (ciencias naturales) y un re-calcular el ente, vinculado a reconstruir el estado pasado de la historia (ciencias humanas). Ordenamientos a través del cálculo. El ordenamiento trae el control. Se constituye cierta narrativa que implica un control.

El mundo como imagen, es un mundo matematizado y ordenado en categorías. Una manera de ver que incluye el proyectar (palabra que les es muy familiar en su carrera), en donde se acomodan los aspectos del mundo en cierta temporalidad (lineal y progresiva). Se calcula para saber como se va a estar luego (la meteorología, por ejemplo). Una concepción del mundo, de entender el mundo, en la modernidad. El mundo es representación modelizada, sistemática. Podemos calcular y anticipar lo que va a suceder. La verdad en ese mundo medible aparece como la certeza, la seguridad que tiene el hombre en relación al mismo. Nos preguntamos si seguimos viviendo y pensando el mundo así como Heidegger lo plantea.

El proceso que hace que el mundo devenga como imagen es uno y el mismo proceso que hace que el hombre devenga sujeto. Las ciencias humanas empiezan a comportarse de una manera muy parecida a como lo hacen las ciencias naturales. El hombre se vuelve sujeto, pero sujeto que es objeto de investigación, representable y medible como el mundo. Heidegger plantea que “cuando más amplia y profundamente está a nuestra disposición el mundo,… tanto más subjetivo se alza”. Cuanto más se realiza un ordenamiento mas fuerte se vuelve la subjetivación. La noción de sujeto se constituye como clave importante de la modernidad. El hombre se vuelve centro de referencia, centro del mundo (antropocentrismo).

Vinculado con ese modo de pensar el mundo y el sujeto (como clasificable, ordenable, calculable) aparece una figura muy importante, que es Descartes (1596-1650). Se trajeron algunos fragmentos de sus meditaciones metafísicas que hablan de sus interés por encontrar el fundamento de la ciencia, un fundamento verdadero (Yo pienso, luego existo).

En la última parte de la clase fuimos a algunos ejemplos para poder bajar los conceptos que nos comparte Heidegger, preguntándonos que de eso nos sirve para nuestros recorridos por la LDCV, por Bellas Artes o Comunicación.

Las primeras imágenes nos habla de cierta maquinaria, de un hombre manipulado por un software. Un hombre con ciertas cualidades de robot. Se le activa lo racional. Lo emocional está bloqueado. Aparecen por parte de los estudiantes algunos relatos en relación a ese personaje. Si se le quita el casco aparece lo antropomórfico. Podemos ver como se produce un mundo y un sujeto controlable. Rastros de la modernidad. Exacerbación de lo racional e inhibición de lo expresivo, de sus emociones. Un estudiante dice “es como que hay una conciencia más allá de la máquina, restos de humanidad” Aparece un ideal de la robotización en una era cada vez más digitalizada. Se fantasea en relación a las posibilidades de ese cuerpo humano a través del uso de software. Proceso de sofisticación y transformación asociado a la fantasía. Hay un vínculo con las nuevas tecnologías. Diseños que empiezan a aparecer también.

En otra imagen aparece otro personaje de una película, un robot protagonizado por Arnold Schwarzenegger, que es enviado desde el futuro para salvaguardar a Sara Connor que es la que va a ser madre de John, el que puede salvar el mundo de la dominación de las máquinas. Seguimos con imágenes que tienen que ver con lo maquínico. Interesa lo vinculado con el ordenamiento en relación a signos. Aparece ese lugar fantasma, exageradamente moderno. Parecería que siguen circulando ciertos imaginarios modernos.

Otra imagen nos habla del hombre como palacio industrial. Partes del cuerpo asociadas a partes de ciertas maquinarias (con sus aparatos y operaciones), según funciones. Mundo calculado, craneado y proyectado sobre el que se ejerce un dominio. Podemos decir con Heidegger que “… el hombre de la técnica, abandonado a la masa, sólo puede procurarle a sus planes y actos una estabilidad suficientemente segura mediante una ordenación acorde con la técnica.” (Carta sobre el humanismo. Heidegger). Para habitar el mundo el hombre necesita indefectiblemente de la técnica, de la anticipación de lo que va a suceder. Necesita seguridad.

Para cerrar la clase fuimos al ejemplo de los emoticones o emojis para pensar colectivamente en relación a la pregunta si nuestra comunicación visual cotidiana presupone un mundo como imagen y un sujeto cartesiano. Nos encontramos con un dispositivo con el cual se comunica y quiere dar sentido a que cosas? Le podemos asignar a cada una de esas caras estados de ánimo. Son organizaciones faciales, gestuales. Hay una cámara fotgráfica que me permite captar esos gestos, esas facialidades para después trabajarlas a través de otros mecanismos técnicos (software) y llegar al emoticón. Representaciones de representaciones. Un humano limitado por ciertas posibilidades expresivas. Se podría decir que a partir de ciertas caras podemos entender ciertas situaciones del otro. Pero no es tan así propone un estudiante. Y se pregunta por esos estados de ira, de odio, de lo sexual. Interesante que aparezca esa sospecha. Esos rostros no están incluidos. Se intuyen que algo está por fuera del cuadro. Habrían ciertas listas de gestos aceptados sobre lo emocional.

En los ejemplos vistos podemos ver ciertas maneras de habitar lo cotidiano. Se establecen ciertas codificaciones culturales para comunicarse con el otro. ¿Habría algo de una herencia cultural? Podemos ver como en esto de la época moderna se fija la imagen para establecer ciertas pautas de comunicación con el otro. Hay codificaciones del rostro que me muestran las construcciones sociales. Somos bien occidentales cuando pensamos que nuestras codificaciones sirven para todas las culturas. Encontramos fijezas cuando capturamos ciertos gestos y lo queremos extender fuera de cierto contexto comunicativo.

Capto líneas que hablan de ciertas inclinaciones de la cara de esa “mujer” en las fotos. Armo un cuadro con puntos de referencia para construir otros rostros. Otro nivel de abstracción que me habla de una ubicación del sujeto en coordenadas cartesianas. Toda una investigación para crear un personaje animado con rostro de “niña”. Esquematizaciones que buscan los esencial en la expresión, lo relevante.

Hay algo invisible. La fotografía como máquina de representación. Todo es representación en un mundo de representaciones (imágenes), como decía Heidegger. No hay algo que sea más humano o algo más maquínico. No hay algo que sea la cosa y algo que sea representación. El mundo es representación. Y en ese mundo aparecen ciertas formaciones subjetivas, ciertas maneras de pensar, sentir y actuar.

Se mostraron otros procedimientos de producción visual vinculados a los emoticones. Unos jóvenes rusos generaron un dispositivo para modificar sus propios rostros y lo llevaron después a emoticones. Una estudiante dice que son caricaturas. Se podría pensar ese par caricatura/diseñador de caricatura en relación al para emoticón/diseñador para problematizar las nociones trabajadas y ver hacia donde y que cosas abre.

Vemos como los emoticones están circulando en diferentes plataformas de comunicación social (Facebook, twitter, whatsapp,etc.), Son textos, palabras y otros signos que circulan infinitamente cada día en nuestras redes sociales. Se empiezan a ver ciertos maridajes en esto de la producción de imagen para que aparezcan ciertos contenidos, ciertos gestos, ciertos repertorios. Prácticas de producción de gestualidad que consumimos, que están a nuestro alcance para interactuar. Hay una ilusión de que hay algo sustancial en esos emoticones para mostrar lo que sos. Eso es pura metafísica. Y es lo que buscaba poner en crisis Heidegger. Oficiamos como rastros de rastros de imágenes.

Quedan planteadas ciertas interrogantes a partir de trabajado en el ejercicio de bajada de las nociones de Heidegger al ejemplo de los emoticones. Particularmente se reiteró lo relacionado a las fijezas en la producción visual, a la circulación de codificaciones culturales y el establecimiento de comportamientos gestuales, la modelización de lo subjetivo, las maneras de verse y de ver al otro en estos contextos actuales.

Texto de Heidegger: heidegger_epoca_imagen_mundo

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

Publicado por | 19 de septiembre de 2016 - 13:36 | Actualizado: 27 de julio de 2017 - 14:33 | [pdf]PDF[/pdf]

Deja una respuesta

Debes identificarte para comentar.