Clase 3: Genealogía y verdad

En la clase del 22 de agosto trabajamos con la noción de genealogía, traída desde el marco foucaultiano, para poder arribar a las hipótesis provisionales de que el diseño es un emergente de un entramado discursivo socio-histórico-político-ético-deseante, de que el mismo conforma un dominio de  saberes y conocimientos que circulan según relaciones de poder, y de que el territorio de lo estético nos posibilita abordar los enunciados propios del territorio del diseño.

Foucault va a la genealogía nietzscheana. Nietzsche a través de lo genealógico puede ver los valores de la modernidad, de esa modernidad que está relacionada a la moral cristiana. A los trece años Nietzsche pensaba que el origen de la moral estaba vinculado con Dios. A partir de ciertos estudios en lo histórico y lo filológico el transforma su problema del origen de la moral. Así en “La genealogía de la moral” (1887) aparecen preguntas vinculadas a que condiciones hacen posible que el hombre pueda inventar los juicios del bien y del mal y a que valores tendrían esos juicios. Para pensar lo moral no le interesa ir a ese origen vinculado con Dios sino que empieza a buscar otras “procedencias”. Este cambio muestra que no se busca una verdad. Se buscan otros “comienzos”, otras verdades.

Nietzsche entendía que la moral de la compasión era un síntoma inquietante que estaba afectando negativamente a los filósofos, a la cultura europea. Y por tanto era indispensable hacer una critica de lo valores, del valor de esos valores. La critica era posible si se tenía el conocimiento de las condiciones que hicieron posible la aparición de esos valores. Había que poner en duda esos valores, de que el “bueno” (poderoso) superaba en valor al “malvado” (pobre). Lo superior del valor estaba en lo favorable, útil y provechoso que un hombre podía ser en relación a ese hombre moderno. Nietzsche a partir de sus indagaciones llega a visualizar que la moral es un gran peligro, pues estaba quitando la posibilidad de acceder a la potencialidad y a la magnificencia. Era necesario seguir indagando con preguntas nuevas.

Para Foucault la noción de genealogía se convertía en una herramienta metodológica que le posibilitaba indagar y comprender ciertas problemáticas de su presente.

El mismo en la clase inaugural del College de France, pronunciada el 2 de diciembre de 1970, marca un giro en cuanto a su metodología de investigación. Hay un desplazamiento de su preocupación por los saberes hacia la preocupación por el poder. Se produce un pasaje de un método que “analiza la emergencia de los saberes constitutivos que llevaron a ser el paradigma de las ciencias humanas (episteme) a partir de condiciones de posibilidad internas a los propios saberes, a un método que introduce a través de otra mirada la categoría poder “como un instrumento de análisis capaz de explicar la producción de saberes, centrándose en la relación entre las prácticas discursivas y los poderes que la atraviesan”.

Para poder comprender como lo genealógico aborda la dimensión del poder dentro de ciertas prácticas sociales trajimos algunos elementos que Foucault desarrolla en su texto “Vigilar y castigar: El nacimiento de la prisión” (1975). Lo que nos interesa es la emergencia de la cárcel como forma de castigo que reemplaza a otra forma de castigo como fue la ejecución pública (trajimos la ejecución de R. F. Damiens) , y que nos muestra las nuevas técnicas de poder, el nuevo ejercicio del poder moderno. No se pueden sostener más esas prácticas sangrientas, violentas, “irracionales”. Aparecen formas “más suaves” como el cuidado y rehabilitación de los delincuentes, pero que a la vez implicaron medidas de control y disciplinamiento de los cuerpos en espacios de encierro. Es en el siglo XVIII que emerge la estructura carcelaria de Bentham llamada panóptico (Pan=todo, óptico=ver). Desde la torre central el guardián podía observar a todos los prisioneros recluidos en sus celdas, sin que estos pudieran saber si estaban siendo observados o no. Esos reemplazos y transformaciones traen cambios en las prácticas judiciales y en las pautas delictivas, traen el desarrollo de prácticas disciplinarias, de control y cuidado de la población.

El lugar de aplicación del poder es el cuerpo. Un poder que optimiza la vida: Bipoder. Hay un cambio de régimen de poder. De un régimen de soberanía, donde hay un soberano que decide quien va a morir, espectacularmente, y quien va a vivir, a un régimen bio-político que lo que hace es hacer vivir. Cuida de la población, de lo biológico, optimiza la vida. Así el bio-poder funciona a partir del refuerzo de la vigilancia, tratando de hacer una optimización de las fuerzas vitales que el mismo somete. El poder embiste la vida y des-embiste la muerte, que pasa a ser anónima.

La relación saber-poder es otra de las dimensiones que aparece dentro de la indagación genealógica. Y para poder comprender esa dimensión traemos una digresión que aparece en otro texto de Foucault, “El nacimiento de la clínica: una arqueología sobre la mirada médica” (1963), y que es el apartado “La lección de los hospitales”. Es en ese apartado que Foucault deja de lado la preocupación epistemológica de la invención del “ojo clínico” y se ocupa de la reforma de la enseñanza médica. Hay una reorganización del conjunto del saber médico, una nueva forma de aprender a hacer medicina y de llegar a ser médico, una nueva forma rigurosa de examen. El médico tenía que tener obligatoriamente una preparación y cualificación en un sistema de estudio, de carácter profesional, con supervisión y exámenes normalizados. Foucault todavía no usa la palabra poder en este texto pero visibiliza que la educación se da cuenta del poder positivo de esta nueva fuerza social-institucional que conformaría la moderna profesión médica y una nueva clase de sujeto de profesional experto que puede conocer a partir de la práctica con los pacientes y que puede diagnosticar la “enfermedad”. Además la práctica ya no es el oído tendido hacia el lenguaje, hacia el vistazo, sino que es el índice que palpa las profundidades de la piel. Esta descripción de Foucault del ojo clínico, encierra la aplicación de un procedimiento heurístico en la búsqueda del diagnóstico, método que requiere no solo del conocimiento, del razonamiento y del entrenamiento riguroso, sino de la experiencia. Ese saber sobre el cuerpo, con sus discursos, construye la categoría enfermedad, construye un sujeto médico y un sujeto sujetado al poder del médico, de la medicina. Esas nuevas condiciones de posibilidad que hacen posible este nuevo tipo de saber habla de la conformación de otra episteme.

Foucault en su texto “Nietzsche, la genealogía y la historia” plantea que una de los tareas de lo genealógico consiste en percibir la singularidad de los sucesos. Las singularidades se cuelan porque no nos paramos desde una tradición historiográfica, lineal y progresiva que va a buscar los hechos absolutos e inmóviles del pasado. Suceso en esa clave no se entiende como tratado o batalla sino como relación o campo de fuerzas que se puede invertir. Para poder comprender y bajar la noción de suceso trajimos el ejemplo de una intervención en una calle con un texto que dice Mi cuerpo es mi decisión. Se pregunta en relación a que aparece ahí y donde estaría el suceso. Los estudiantes rápidamente derivan a otro ejemplo que es el afiche de la noche de la nostalgia (no te des vuelta). Nos preguntamos sobre que condiciones hacen que aparezca esa producción de imagen y con que implicaciones. El suceso emerge, se abre en cierta espacio-temporalidad. Si intentamos definirlo, lo categorizamos. lo metemos en un paquete. Ahí ya hay otra cosa.

En ese sentido Foucault plantea que un evento es una singularidad histórica, o sea, aquello que nunca fue necesario, aquello que emerge sin necesidad, aquello cuya irrupción no es evidente. Lo genealógico se sitúa en la emergencia de sucesos o eventos discursivos que se dan en determinado campo de fuerzas y luchas en torno a ellos. En ese sentido los discursos constituyen fuerzas cuya dirección es modificable, van ocupando lugares estratégicos y van siendo elementos de tácticas variables. Son discursos-fuerza, presentes en la historia, que “no obedecen ni a un destino ni a una mecánica, sino al azar de la lucha (….). Aparecen siempre en el conjunto aleatorio y singular del suceso” Ir al encuentro de esos discursos-fuerza exige aislar sus tramas, seguir sus hilos, definir sus conformaciones, sus transformaciones. Para pensar esta dimensión trajimos el ejemplo de las mujeres arquitectas de la Bauhaus (desde un texto de la arquitecta española Josenia Hervás y Heras que adjuntamos al final de la crónica), en su lucha por ingresar a esos espacios “duros” (espacios de producción de conocimiento solo posible para hombres) dentro de la Bauhaus, y como aparecen ciertas limitaciones, desde reglas y normativas de la institución, para que no entraran a dichos espacios.

Otra de las dimensiones de lo genealógico es su oposición a la búsqueda del origen, como si el mundo estuvieran dado de una vez y para siempre y no se lo pudiera mover. En el origen no estaría el sentido de lo que acontece. La genealogía va a las posibles procedencias de un evento mostrando como naturalizamos en la mirada presente los procesos de racionalización. Ahí volvimos nuevamente al ejemplo del afiche de la noche de la nostalgia para poder comprender dichas cuestiones.

Lo genealógico nos ayuda a visualizar como las relaciones de fuerzas que se tejen social y colectivamente activan ciertas reglas y normativas sociales mediante la producción de discursos de verdad, y como las relaciones de poder, con sus sistemas de exclusión y de control, dejan que circulen algunos discursos y otros no, efectuando en nuestro cuerpo, en nuestra subjetividad, en nuestro habitar el mundo.

La herramienta genealógica nos va a posibilitar poder encontrarnos con esos discursos y enunciados naturalizados en relación a lo estético y al diseño, que traemos de lo moderno, y empezar a problematizarlos y criticarlos desde el territorio del diseño de CV y en relación al quehacer del diseñador de CV.

Para cerrar el eje temático, que retomaremos en el WIP, nos preguntamos cual sería el sentido de traer la herramienta genealógica al ámbito del diseño de comunicación visual. La pregunta queda planteada.

Texto sobre genealogía:

Michel-Foucault-Nietzsche-genealogia-historia

nietzsche-friedrich-la-genealogia-de-la-moral

Material sobre mujeres arquitectas de la Bauhaus:

REIA303HH-3

JOSENIA_HERVAS_Y_HERAS_1

Publicado por | 29 de agosto de 2016 - 14:30 | Actualizado: 27 de julio de 2017 - 14:34 | [pdf]PDF[/pdf]

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